Sinopsi áCorrespondencia (1920-1983)
El apartamiento físico que los tres poetas sufrieron, dada la vida periférica de Guillén y Diego antes de la Guerra, y el exilio de Salinas y Guillén cuando Diego se asienta definitivamente en Madrid, supone un acicate para el deseo de conversación que manifiestan hasta el final de sus días, pareciendo, a veces, burlados personajes de una novela epistolar, condenados a no encontrarse, pese a los esfuerzos. Qué duda cabe que el desarraigo afectivo, físico y cultural de nuestros corresponsales, especialmente adictos, dada su idea de grupo de amigos pertinaces contra viento y marea, a la conversación, tendría una de sus manifestaciones socioliterarias más interesantes en las tertulias. Sólo así podemos entender la fidelidad inquebrantable de Guillén para con su amigo Diego, a quien le escribe ya en su senectud: "La vuelta a la conversación me encantaría" (carta del 6 de diciembre de 1974).