Sinopsi La razón que me quede
La razón que a Luis Colombini quedará en ese tiempo hacia el que proyecta intempestivamente sus versos aturde prematuramente la poca razón de este lector que ha quedado atrapado en su lectura. En todos los poemas barbota el sonido ronco de un quejido: un cordón umbilical a los muchos Luises que habitan en el libro. Todos perdieron las calles y avenidas del sur de donde vino. Son calles que reaparecen con sus pájaros en un juego de espejos, y despuntan en los versos como peque?os ojos de un r¡o Guadiana con sus naufragios. El quejido, no obstante, lleva música, que es Piazzolla o es John Coltrane; hace tintinear el hielo de las copas y provoca un rumor de bar. La belleza viaja sola y sin razón. (Rese?a de Alberto Llobel).