Sinopsis Isabel II y tres dramolette
En cuanto a Isabel II, es una de esas obras de Bernhard de las que siempre se dice que sólo pueden funcionar con grandes actores. Como si eso fuera un demérito. En el presente caso al menos, hay razones para afirmar que su personaje central, un industrial traficante de armas, viejo, enfermo y absurdo, es uno de los personajes más complejos y patéticos que Bernhard creó nunca. Un verdadero regalo para cualquiera actor que quiera y pueda aceptar el enorme desafío.