https://www.imosver.com/gl/libros/la-fatiga-del-sol-00101711160010171116LA FATIGA DEL SOL14.73Con su primera novela, El cuarzo rojo de Salamanca (Andanzas 184), Luciano G. Egido ganó el Premio Miguel Delibes en 1993. Con la segunda, El corazón inmóvil (Andanzas 235), obtuvo nada menos que el Phttps://static.serlogal.com/imagenes_small/9788483/978848310002.jpgLibrosLibros/LITERATURASin stock temporalmenteTUSQUETS000https://static.serlogal.com/imagenes_small/9788483/978848310002.jpg001019233500104963250010028081631002021315.550.771996/01/019788483100028Egido, Luciano G.Librosaño_1996idioma_CastelánCformato_Tapa blanda o Bolsilloautor_Egido, Luciano G.saga_ANDANZAS
Este tipo de cookies permiten ao usuario a navegación a través dunha páxina web, plataforma ou aplicación e a utilización das diferentes opcións ou servizos que nelas existan.
imosverlaravel_session
Descrición
Esta cookie é necesaria para que o sitio web funcione e non se pode desactivar nos nosos sistemas.
Duración
Sesión
Dependencias
Dominio
imosver.com
OCT8NE
Descrición
Esta cookie utilízase para o correcto funcionamento do Chat de Oct8ne para prestar o servizo de atención ao cliente ao usuario.
Son aquelas que posibilitan o seguimento e análise do comportamento dos usuarios na nosa páxina. A información recollida utilízase para a medida da actividade dos usuarios na web e a elaboración de perfís de navegación dos usuarios.
_clsk
Descrición
Rexistra datos estatísticos do comportamento do visitante na web. Isto utilízase para análises internas por parte do operador da web.
Duración
1 ano
Dependencias
_clsk,MUID,_clck
Dominio
logglytrackingsession
Descrición
Identifica e rexistra a sesión do usuario con fins analíticos.
Duración
Sesión
Dependencias
Dominio
.imosver.com
GOOGLE_ANALYTICS
Descrición
Rexistra unha identificación única que se utiliza para xerar datos estatísticos sobre como utiliza o visitante o sitio web.
Duración
1 ano
Dependencias
Dominio
.imosver.com
Son aquelas que nos permiten adaptar a navegación na nosa páxina web ás súas preferencias (por exemplo, idioma, navegador utilizado, etc.).
_fbp
Descrición
Utilizado por Facebook para ofrecer unha serie de produtos publicitarios, como ofertas en tempo real de terceiros anunciantes.
Con su primera novela, El cuarzo rojo de Salamanca (Andanzas 184), Luciano G. Egido ganó el Premio Miguel Delibes en 1993. Con la segunda, El corazón inmóvil (Andanzas 235), obtuvo nada menos que el Premio de la Crítica en 1995. Convendrán con nosotros en que, como novelista, Egido ha tenido un comienzo que muchos quisieran para sí. Después de semejante inicio, casi parece una perogrullada afirmar que estamos ante uno de los escritores de la década de los noventa mejor encaminados hacia una muy cercana y definitiva consagración, que bien podría venirle con esta tercera e impresionante novela, La fatiga del sol. Un hombre, que tuvo que emigrar a principios de siglo a América, vuelve al cabo de los años a su pueblo con la decidida voluntad de levantar la casa con la que había estado soñando desde niño. Pero la muerte le sorprende antes de que pueda siquiera empezar la construcción del sueño que completaría su biografía de emigrante triunfador. Un sobrino suyo, convertido ya en un escritor conocido, al ver acercarse la vejez, siente el impulso de continuar aquel proyecto. A medida que van levantándose los muros de la casa, como salidos de la tierra que los vio nacer, van poblándola los personajes que durante más de medio siglo protagonizaron la historia de la familia, sus ilusiones y sus fracasos, sus conquistas y sus derrotas, sus grandezas y sus mezquindades. Y todos, incluido el escritor y sus propios fantasmas, restituyen al unísono un pasado lleno de hazañas y miserias, grandes y pequeñas, sobre el fondo histórico de un país tristemente castigado, mientras contemplan, ante el gran ventanal que se abre sobre el paisaje, el fascinante espectáculo de su propia vida.Si las dos novelas anteriores de Egido nos remitían a Stendhal y a Zola, respectivamente, La fatiga del sol se le aparece al lector como el más fidedigno reflejo del propio Egido, de su asombrosa lucidez impregnada de ironía, cuando no de sarcasmo, de su exquisita exigencia expresiva y de su peculiar estilo, que tiene el don de adueñarse del lector para no soltarle hasta la última línea.