Sinopsis Al fin y al cabo
«No sé hasta qué punto pueda ser una buena idea vivir en general de espaldas a la muerte. Pero ¿no es obvio que para un filósofo la renuncia a reflexionar sobre este tema equivale a frustrar su vocación?
Difícil o no, para los que nos dedicamos a la filosofía el asunto es insoslayable, por muy brumoso, incierto o ingrato que pueda resultar. De forma que, al menos una vez en la vida, los que nos aplicamos a este oficio deberíamos hacer un alto en nuestras ocupaciones habituales, y reservar un tiempo para pensar en torno a la muerte: a su realidad, a su significado, y a la actitud que hemos de adoptar ante ella.
Y este deber es el impulsor de las páginas que siguen».