Sinopsis Aretha Franklin
Lo que no admite discusión es que Aretha Franklin irrumpió en este impío mundo en el seno de la familia de un apuesto predicador baptista, felizmente entregado a las promiscuidades que la libérrima observancia del preceptuado amor al prójimo le imponía y se prestaba a atender religiosamente; toda una superestrella por derecho propio ?conviene acotar aquí que no estaba al alcance de cualquier predicador que sus sermones se grabaran y distribuyeran por doquier como grandes éxitos de la canción popular?. Sobreexpuesta al influjo de los grandes músicos y artistas que frecuentaban el hogar de su afamado progenitor, germinaría la voz de la que estaba llamada a convertirse en acaso la más prodigiosa cantante que haya dado la canción popular afroamericana. Tras dar a luz a dos hijos en su azarosa adolescencia, los dejó a cargo de los suyos para trasladarse a Nueva York y templar allí su instrumento ?sin demasiada suerte en sus primeros tientos?. Habría aún que aguardar a que un inspirado productor la convenciera para que desempolvara sus raíces gospelianas, momento en el que la fama y la fortuna empezaron, finalmente, a sonreírle con la expropiación de «Respect».
Inasequible al desaliento, encontró siempre el modo de sobreponerse a las no pocas adversidades con las que tuvo que lidiar a lo largo de su carrera para resurgir de las cenizas e imponer su incuestionable magisterio. David Ritz, escriba de sus memorias, nos ofrece el muy necesario contrapunto a aquella autohagiografía, echando mano, para esta ocasión, de las fuentes que componían el círculo familiar de la artista, y contrastando cuanto compiló, al oficiar como negro, con los testimonios de quienes convivieron y trabajaron con Aretha. He aquí la biografía definitiva de una de las más excelsas y atormentadas voces de la música sacra y popular de la cultura estadounidense.