Primeras páginas
Sinopsis EL ABUELO
«En aquel lugar descansaba el hombre que Antón recordaba desde que tenía uso de razón, en cuyo regazo se sentaba durante horas para escuchar sus historias, el hombre que le había enseñado a leer, a cavar, a serrar, a observar una planta o una nube, a escuchar a un pájaro, a oír las palabras; no sería capaz de recordar un solo día de su infancia donde no estuviese él. "Si no fuera por él, yo no sería el hombre que soy. ¿Por qué aunque siempre lo pensaba nunca se lo dije? Me parecía estúpido decir en voz alta: Te doy gracias por... Pero aún más estúpido fue no decirle nada. ¿Por qué discutía con él, incluso cuando ya lo comprendía todo? ¿Por un falso sentimiento de independencia? ¿Para demostrarme algo a mí mismo? Qué irritante debió de ser para el abuelo pensar que su nieto había cedido ante la mentira soviética. íAbuelo, nunca he cedido! ¿Me escuchas? Odio y amo las mismas cosas que tú. íTenías razón en todo!"».