Sinopsis El cementerio de los herejes
«Urs Steiner no era un fanático religioso, como lo podían ser Calvino o el mismo Lutero, o sin ir más lejos, los numerosos obispos, cardenales y papas católicos que habían campado a sus anchas y triunfalmente por el mundo en defensa de su doctrina religiosa; él, simplemente, era un hombre ambicioso, extremadamente ambicioso, esa era su principal característica, y como tal, su principal misión en la vida era superar a los demás mortales y pasar a dominarlos, ser y mostrarse superior a ellos.»