Sinopsis El cielo oblicuo
Martín Gaite, Lessing, Garro, Colette, Lispector, Walker, Morrison, Ginzburg, Woolf, Mansfield, Plath, Welty, Munro, Nin, Duras, Sexton... Apellidos sin necesidad de nombre propio. No sólo una tradición, sino muchas tradiciones, todas las tradiciones. Intensidad, emociones contenidas o desbor¡dadas. Inteligencia narrativa.
«Quiero comenzar, no cuando sentí que podía tener una enfermedad, sino cuando pude nombrarla».