Sinopsis Fátima, ternura y misericordia
La Hermana Lucía (+ 2005) fue elegida en su niñez por Dios para transmitir al mundo los mensajes que le confió Nuestra Señora del Rosario.
Dios quiere que todos los hombres se salven. Y, ante la ceguera de millones de personas, incluso bautizadas, el amor infinito de Dios eligió a los tres niños -Lucía, con sus primos, los beatos Francisco y Jacinta, que murieron poco después de las apariciones- para advertirles de que el camino que seguían no conducía al destino para el que fueron creados: la felicidad eterna. Por eso insistió en la penitencia, la conversión, el rezo del santo Rosario.