Primeras páginas
Sinopsis FRACTURA
«Andrés Neuman ha creado en esta novela un personaje fascinante, por cuyas venas circula toda la filosofía de la vida [...]. La parte tanto del comienzo como el viaje que decide hacer se cuentan entre las mejores páginas que le he leído [...]. Al lector llegan con fuerza los trazos y huellas de tal fractura en el rostro y alma de un viejo que alcanzará a ser memorable.»
José María Pozuelo Yvancos, Abc Cultural «En esta novela hay muchas novelas. Las observaciones sobre la vida en pareja son tan certeras que dan miedo, del mismo modo que son muy certeras las emociones y los pensamientos de estas cuatro mujeres. A la vez hay momentos de exquisito sentido del humor. La sensibilidad ecológica de la novela es extraordinaria y la recorre como un esqueleto, pero culmina sobre todo en el bellísimo tramo final. Una novela ambiciosa en el mejor sentido de la palabra.»
Marta Sanz «Tan femenina y feroz como una cicatriz.»
Alberto Olmos, El Confidencial «Una hermosa metáfora que sirve como referencia para acercarnos al inolvidable protagonista [...]. Vaya por delante el reconocimiento de la estructura tan bien armada de esta novela [...]. Hay humor, gracias sobre todo a alguna de las mujeres de su vida, reflexiones sobre la forma de amar con el paso de los años. También hay ternura, y haikus y proverbios zen, hay mucho polvo de oro en este libro que vuelve a demostrar que es un novelista con una gran capacidad de seducción.»
Sagrario Fernández-Prieto, La Razón «Lo que hace cruelmente emocionante este texto se configura por todos los momentos en que el señor Watanabe trata de reconstruirse como si fuera una cerámica quebrada [...]. Y muy especialmente el inicio y el final del libro, que son, en su muda sencillez, perfectos.»
Ricardo Baixeras, El Periódico «Fractura es la novela de un siglo y medio, pero sobre todo es un sismógrafo poético y profundamente humano acerca de aquello que se queda fuera de la escena que recordamos y sobre qué sucede con aquello que jamás ocurre. Una hermosa novela con la que aprender a sobrevivir y ser la identidad de una cicatriz.»
Guillermo Busutil, La opinión de Málaga