Sinopsis No hay soluciones, hay caminos
Hay una enorme sabiduría en vivir cada día como si fuese el primero, y una inmensa felicidad en vivirlo como si fuese el último. Y ambas cosas son posibles al mismo tiempo.
El mundo está lleno de sorpresas que nos ponen en camino. Como aquel niño que miraba fascinado a su padre, el cual le decía: "¿ves aquello de allí tan grande y tan alto? Es un árbol... Pues bien, de aquí -prosiguió mientras enterraba una semilla- va a nacer algo como aquello". El niño abría la boca lleno de admiración, a la vez que sonreía. Y creyó. No es que tuviera lógica, pero se lo decía su padre.Vasco Pinto de Magalhaes, sj