Sinopsis Pleno verano
En la poesía de Walcott dialogan Homero, Helena, Juan de Patmos, una camarera de Grecia, el sonido de los tambores de Santa Lucía, la pintura de Tiepolo, los escombros del Partenón, las figuras entre las cenizas de Pompeya, el teatro de Seamus Heaney, el pensamiento de Octavio Paz y el de Brodsky. Precisamente este último ha dicho de él que «sus palpitantes e incansables versos llegan a la lengua inglesa como oleadas que coagulan en archipiélagos de poemas sin los cuales el mapa de la literatura moderna se asemejaría al papel pintado. [...] Nos entrega un sentido de infinito encarnado en el lenguaje».
En este volumen entran en comunión un sentir y un pensar tan lúcidos que se convierten en un caudaloso río de imágenes que nunca cesa de manar.
He aquí al Walcott necesario.