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Sinopsis VINOS
Antiguamente, existía la creencia que solo era sumiller aquél que trabajaba en un restaurante gastronómico. Evidentemente, la sumillería no ha cortado este hilo umbilical, ¡ni mucho menos!, porque sumiller y restaurant son indisolubles. Sin embargo, en la actualidad, esta figura ha traspasado las fronteras de la restauración hacia otros ámbitos: comercial, periodístico, asesoría, etc.
Un sumiller, en su día a día, ejerce varias funciones básicas. Para el buen desarrollo de muchas de ellas necesita poseer un gran conocimiento de vinos. Por ejemplo, no se puede recomendar un vino sino se comprende el qué, el cómo y el dónde de este. Sin embargo, otras funciones tienen menos que ver con el vino; un sumiller necesita conocer qué es y cómo funciona un negocio, de otro modo no podrá potenciar su rentabilidad; debe ser buen observador y comprender a sus clientes desde una perspectiva psicológica, para ofrecer el vino idóneo en cada situación; debe ser preciso en la mise-en-place, de tal modo evitará imprevistos y se acercará a la excelencia durante el servicio.
En esta obra las técnicas y herramientas de servicio se tratan en profundidad. Se les da una aproximación operativa, pero también una visión científica. Este es, de hecho, uno de los apartados del libro más brillantes: las ciencias de la sumillería. El sumiller debe ser, además, un buen vendedor, entendiendo como «mejor venta» aquella que más satisface al cliente. Por ello, se ha creado un extenso capítulo en el que se habla, por una parte, de la retórica de la seducción y, por la otra, de la economía de la venta.
La función más artística y gastronómica del sumiller es el maridaje, disciplina por la que se saca el máximo partido a las sinergias entre comida y bebida. Evidentemente, esta obra ofrece un detallado capítulo y presenta una novedosa clasificación sobre maridajes.
Finalmente, el libro finaliza con un capítulo dedicado a la innovación y la creatividad del sumiller. En él, se comprende, de manera irrefutable, que la creatividad no es un campo únicamente reservado para la cocina.