Sinopsi DAR LA VIDA POR LA OBRA DE OTRO
«Me ha impresionado ver recientemente imágenes de iglesias transformadas en clubes nocturnos, cines, canchas de tenis y piscinas. Haberse enrocado en la defensa de principios morales —aunque sea una cosa justa— no aguantó ante la propagación de una mentalidad contraria, que se ha ido difundiendo cada vez más, imponiendo nuevos valores y nuevos derechos. El cristianismo, reducido a moral, ha perdido progresivamente su atractivo. Así que muchos de nuestros contemporáneos nacen y viven indiferentes al cristianismo y a la fe» (del prólogo de Julián Carrón).
¿De dónde volver a partir, entonces? Del estupor por el acontecimiento de un encuentro con una presencia humana llena de atractivo, en la cual Cristo se vuelve experimentable en la vida de la Iglesia y ante la que surge la pregunta: «Pero, ¿cómo hacéis para ser así?».
«La gratitud por haber conocido a un padre que nos introdujo en la relación con el Padre como la vivió Cristo, nos hace querer compartir con todos la gracia que hemos recibido, entregando nuestra vida por la obra de Otro» (del prólogo de Julián Carrón).