Sinopsi ISABEL DEL CASTILLO ARISTA
Isabel sabía estar. Le tocó ejercer serias responsabilidades; establecer múltiples relaciones en la Institución Teresiana, la Iglesia y la sociedad civil. Pero supo estar sin hacer sombra a nadie y sin atribuirse logros ni escatimar esfuerzos. Tuvo que armonizar a muchas personas, requerir lo mejor a cada una, gestionar las sedes de las actividades y, en suma, construir desde dentro la Institución Teresiana. Esta fue la aportación a la historia de la figura serena, simpática, entrañable y cordial de Isabel del Castillo.