Sinopsi ME DESCONECTO, LUEGO EXISTO
El cuchillo, como tal, no es ni bueno ni malo. Será bueno su uso si lo utilizamos para partir y repartir el pan, y malo si lo usamos para apuñalar. De forma similar, la tecnología se puede diseñar para enriquecer nuestras relaciones sociales o para que sean adictivas. Con su uso y abuso, somos capaces de unir continentes y de separar sofás. Este libro nos propone, con sólidos fundamentos teóricos y sencillos consejos prácticos, que hagamos un alto en el camino, que experimentemos una sana desconexión para sobrevivir al problema que se nos viene encima, porque en el mundo que llega solo sobrevivirán quienes sepan integrar equilibradamente las enormes ventajas que nos regala el mundo conectado.