Sinopsi TODA LA TIERRA ANHELA VER TU ROSTRO
«Como reza la antífona: Toda la tierra anhela ver tu rostro. Pero la tierra no anhela nada, la realidad no anhela nada. ¿A qué viene que use este verbo? ¿A quién se refiere? A la conciencia del hombre, a mi conciencia. Toda la tierra se refleja en mi conciencia; es mi conciencia la que puede expresarse en deseo. En mí la tierra entera se hace consciente de Él».
Esta toma de conciencia de Su presencia «es la iniciativa a la que estamos llamados cada mañana. Y así como las olas se rompen contra la roca impertérrita e inamovible, así deben quebrantarse nuestros resentimientos, carencias, pecados, todo lo que nos falta o lo que creemos que nos falta, todo lo que el mundo añora».