Sinopsi Anita Sirgo
Muy activa en el apoyo a huelgas, la recogida de solidaridad con represaliados y todo tipo de movilizaciones, durante la dictadura formó parte de piquetes de mujeres, recogió v¡veres y ayudas para presos pol¡ticos, deportados y despedidos, se entrevistó con autoridades civiles y eclesiásticas, recogió firmas por la amnist¡a, se encerró en la catedral de Oviedo y en el Palacio Arzobispal, repartió propaganda, acogió dirigentes clandestinos en su casa. Fue torturada y rapada durante la huelga de 1963. Sufrió prisión y pasó algún tiempo exiliada, siempre para reincorporarse de inmediato a la lucha. Hasta el final de su vida siguió militando en las mismas causas y también en el impulso de la memoria democrática. Paralelamente, el paso del tiempo la ha erigido en un referente de compromiso, lucha y dignidad para las nuevas generaciones de militantes comunistas, pero también y en buena medida, del feminismo asturiano, que en los últimos a?os ha integrado la tradición obrera que representa Anita en su agenda reivindicativa.