Sinopsi Contra los zares españoles
Actualmente (Madrid, 2004, otoño), con cinco décadas a mis espaldas, veo el tiempo transcurrido bajo un prisma generacional. Creo que he pertenecido a aquella oleada que embocó su juventud hacia la política revolucionaria, pensando que las revoluciones las traía el viento de la Historia y que sólo había que maniobrar con algo de pericia y eso sí, mucho tesón. Luego, ante la conciencia del laberinto que es la Historia y que es la vida, un pelotón grande de aquella juventud echó el ancla y comenzó a despreocuparse de lo que no fueran sus asuntos personales.
Poco a poco iba comprendiendo qué era eso del exilio interior (vivir en Madrid y creer que Euskadi estaba en lo cierto) y paulatinamente, año a año, suscripción a suscripción, (Egin, Gara) fui educándome en los entresijos de un movimiento popular vigoroso que echaba un pulso al poder en una sociedad burguesa. Creo que fue el fuerte contraste entre mi entorno y lo que interiormente vivía, lo que me obligó a escribir una tesis, una explicación.
En mi primer libro (El problema español) argumenté lo mejor que pude sobre lo endeble de la narración llamada «Historia de España» y sobre su función de argamasa ideológica para unas clases dominantes que se habían ido forjando en los últimos siglos. Si he contribuido, y creo que sí, a la noble tarea de socavar un discurso reaccionario que oprime y molesta a millones de semejantes, me congratulo y me felicito. Este nuevo libro es la segunda salida; esta vez, más que para desfacer el entuerto de la malhadada «Historia de España», para ir en busca del malandrín que la urdió y encontrallo, y allí donde lo hallare hacerle confesar sus yerros. Bueno, bromas aparte, creo que queda mucho por hacer hasta recuperar todo lo que perdimos en 1939 y que este libro es una aportación a la necesaria configuración de una historiografía antitética a la que desde entonces nos gobierna.