Sinopsi Cuba y la lucha por la Democracia
?No consiste en una mera condena de las democracias representativas ni en una mera afirmación de las democracias participativas, sino que tiene una verdadera enjundia teórica sobre bases sólidas como las reflexiones, ya clásicas, de Hans Kelsen, para quien se da ?un carácter inevitablemente representativo? en toda práctica democrática, de manera que la solución se halla más bien en una ?parlamentarización de la sociedad?; y, así, en los procesos verdaderamente democráticos, se da no una desaparición del ?parlamentarismo? en función de una ?acción directa? permanente, imposible, sino su ?hipertrofia?, su socialización a través de experiencias como lo ha sido en Cuba la de los llamados ?parlamentos obreros? con los que la Revolución Cubana se enfrentó, con fuerza y éxito, a la grave crisis del llamado ?período especial?.? Alfonso Sastre