Primeras páginas
Sinopsi DE SENECTUTE POLITICA
nuestra sociedad esté o no organizada y facultada para posibilitar dicho empeño no hace del envejecer, también, un propósito político». La senectud ha existido desde que el hombre existe; pero, a diferencia de lo que ocurría en tiempos de Cicerón, nuestras sociedades han perdido la capacidad de pensar en la vejez sin asociarla
a la decrepitud. En esta carta sin respuesta, Pedro Olalla entabla un vívido diálogo con
un pensador de la Antigu?edad tan comprometido con el destino de su comunidad como él y, con ello, prueba hasta qué punto el paso del tiempo no siempre significa decadencia.