Sinopsi Después de la vida
«Salir del coma para m¡ fue muy duro. Según los médicos, a los cinco minutos de desconectarme de las máquinas y darme por muerta, abr¡ los ojos. Yo hab¡a estado todo ese tiempo con mis abuelos, en mi casa, muy feliz». «Al no poder respirar y perder las fuerzas, me inundé de angustia y ansiedad. Hasta que llegó un momento en el que me dije: "Mira, que sea lo que Dios quiera". Se me nubló la vista y se puso todo negro. Yo no vi la luz, pero dentro de la oscuridad hab¡a tal paz y tranquilidad que no me hubiera importado seguir all¡Â». «Mi padre, cuando recib¡a la visita de mi madre, dec¡a que ella se sentaba cerca, pero cuando él se acercaba para tocarla -porque le parec¡a tan real-, desaparec¡a. Ahora sé que le preparaba para que se fuese en paz».«Experimenté una sensación muy agradable de estar flotando en un espacio amarillo, cálido. Recuerdo pensar: "Pues f¡jate que me he muerto sin confesarme", pero sin dolor ni miedo. Era una sensación muy placentera, pero yo quer¡a seguir viviendo».