Sinopsi El bigote
«Estremecerse con el solo recuerdo de una lectura, ser víctima del desasosiego, del vértigo ante las páginas de un libro, es un raro privilegio que pocos novelistas pueden ofrecer» (Michèle Gazier, Télérama).
«Con una escritura transparente y puntillosa, Carrère se sumerge en la enajenación, y cincela, con escalpelo, una locura cotidiana, aparentemente benigna, que no puede acabar más que en el horror» (Les Nouvelles Littéraires).
«He aquí una novela en la que al principio parece que no sucede nada... Sin embargo, un centenar de páginas después, uno concluye su lectura con el estómago revuelto y un nudo en la garganta, tras un viaje alucinante y terrorífico a un infierno que uno percibe ahí, muy cerca, al alcance de la mano, incluso en uno mismo... El libro de Emmanuel Carrère nos lleva muy lejos, hasta un punto en el que ya no hay retorno posible» (Jean-Claude Lebrun, Révolution).
«Ha depurado el vocabulario y la gramática con la furia de un Savonarola de la palabra para extirpar todos los ornamentos y todas las armas de seducción» (Le Monde).
«Un relato que puede leerse como un divertimento, un auténtico caso clínico o -y esto es lo más atractivo- como una novela corta de humor negro muy inquietante, que debería fascinar a los amantes de Patricia Highsmith o Roald Dahl» (Annie Coppermann, Les Echos).
«Emmanuel Carrère es un maravilloso contador de historias» (Michèle Bernstein, Libération).
«Podría ser de Maupassant, un Maupassant excelso» (Jacques-Pierre Amette, Le Point).
«Un relato entre el absurdo y el cuento filosófico, que hace reír y al mismo tiempo da miedo. ¡Dios, qué bueno es!» (Jérome Garcin).