Sinopsi El jardín
Ismael Grasa vuelve a conmovernos, igual que hizo en Trescientos días de sol, con un estilo sobrio y despojado. Una desnudez que deja al descubierto las fugaces iluminaciones que parecen dar sentido a las vidas de los personajes. Todos encontrarán su grandeza en esa búsqueda que, como una sima, se abre bajo sus pies.