Sinopsi El secreto del mal
Palabras que ilustran el carácter que en general comparten todas estas piezas, acerca de las cuales escribe Echevarría: «La obra entera de Roberto Bolaño permenece suspendida sobre los abismos a los que no teme asomarse. Es toda su narrativa, y no sólo El secreto del mal, la que parece regida por una poética de inconclusión. En ella, la irrupción del horror determina, se diría, la interrupción del relato; o tal vez ocurre al contrario: es la interrupción del relato la que sugiere al lector la inminencia del horror.»
Como ya ocurría en Putas asesinas y en El gaucho insufrible, de nuevo se entremezclan aquí, junto a relatos propiamente dichos, textos de naturaleza no narrativa -los dos recogidos previamente en Entre paréntesis, pero acomodados aquí en un contexto que les es más propio-, conforme a la cada vez más acusada tendencia de Bolaño a confundir las fronteras genéricas, con el propósito de fecundarlas.
«Aborda uno de los ejes centrales de la creación del autor chileno: la secreta naturaleza del mal» (La Tercera, Chile).