Sinopsi El silencio de la tragedia
Una de las razones más importantes parece, sin embargo, estar en el origen de la ironía moderna, una causa a la que Steiner no presta mucha atención. Las tragedias se han hecho imposibles porque nuestro razonamiento ha pasado de ser sagrado a ser irónico: podemos relativizar, consideramos un acontecimiento trágico como una evolución de la que son culpables los hombres, no como una fatalidad superior. Razonamos horizontal y causalísticamente, no vertical y sagradamente. Creemos con firmeza en la relativización de la verdad; ésa es nuestra sacralidad antisacral.
S. H.