Sinopsi Elvira de Hidalgo
Cantó con las más grandes figuras de los años dorados de la ópera: tenores como Caruso, Fleta, Lázaro, Gigli, Smirnov, Bonci, Schipa o Lauri-Volpi; barítonos como Battistini, Campanari, Montesanto, Galeffi, Stracciari o Ruffo; y bajos como Chaliapin, Didur, Journet o De Angelis. Actuó siempre en los mejores escenarios del mundo, como el Metropolitan de Nueva York, el Covent Garden de Londres, La Scala de Milán o la Ópera de París, aunque también reinó en otros de primerísimo nivel como el Colón de Buenos Aires, Costanzi de Roma, San Carlo de Nápoles, Liceo de Barcelona y el Teatro Real de Madrid. Fue dirigida, además, por batutas de leyenda como Pietro Mascagni, Thomas Beecham, Arturo Toscanini o Tullio Serafin.
A su vez, Elvira no fue una maestra de canto al uso, y los fundamentos de sus enseñanzas se cimentaron en aquella dilatada y exitosa carrera profesional, desarrollada durante más de tres décadas. Su más famosa discípula fue Maria Callas.