Sinopsi FRANCISCO MORANO
Tenía unas cualidades innatas para la escena: corpulento, con una potente voz, gran energía física y una memoria prodigiosa que le permitía recordar los papeles con pocas sesiones de estudio, evitando depender del apuntador. Morano era el prototipo de actor intuitivo y versátil; no era un hombre de una gran belleza física, lo cual le ayudó a trascender el tipo habitual de galán e interpretar un gran abanico de personajes diferentes. Su fuerte carácter y su marcada personalidad determinaron en muchas ocasiones su trayectoria, así como una manera propia y muy característica de vivir y hacer teatro, reflejada después en un gran número de anécdotas que corrieron por los mentideros del oficio durante décadas.
En definitiva, un actor fascinante, de gran personalidad, empeñado en luchar por lo que pensaba que debía ser el arte escénico desde la independencia y el riesgo. Por eso merece la pena conocer su historia, porque conserva esa esencia de los cómicos de antaño que, todavía hoy, nos mantiene inmersos en este oficio que amamos sin remedio.