Sinopsi Igualdad y parcialidad
Nagel no aborda el conflicto como una cuestión sobre la relación existente entre el individuo y la sociedad, sino, en su esencia y origen, como una cuestión sobre la relación de cada individuo consigo mismo. El punto de vista impersonal produce en cada uno una potente demanda en favor de la imparcialidad y la igualdad universales, mientras que la posición individual hace que surjan motivos y exigencias individualistas que obstaculizan la búsqueda y realización de esos ideales. La obra, así, acaba arguyendo que los sistemas políticos, para ser legítimos, deben alcanzar una integración de los dos puntos de vista, lo cual daría lugar a la explicación no utópica de la legitimidad política y a la aplicación de esa idea a problemas específicos como la desigualdad social y económica, la tolerancia, la justicia internacional y el apoyo público a la cultura.