Sinopsi La falsa autónoma
«Quien escribe poemas debe construir su casa, tener dinero para garantizar que cuenta con cimientos y puerta, con un tejado, pagar la comida que da energ¡a para juntar las letras, resistir el silencio que sepulta a un libro si todo va mal, o el ruido del escaparate si la obra se vende. En algún momento de nuestra historia hablar de dinero cuando uno escribe, pinta, compone una obra o crea, se hizo de mal gusto. Como si la creación habitara esa dimensión donde el pago ya se presupone suficiente en el ejercicio creador, aun cuando esté hecho entre detritus y recibos pendientes. Nos educaron en no hablar de dinero si el trabajo gusta. Pero entonces, ay, qué pronto se reducir¡an los aspirantes a poetas: o ricos o valientes. Excluidos quien necesite pagar las manzanas y el pescado con el dinero que gana o quienes tienen tiempos comprometidos en cuidar a otros. Hasta el verso más etéreo y espiritual necesita la materialidad de la mesa donde se escribe, el sofá que con un poco de suerte durará otros 25 a?os. Porque, ?cuánto vale un poema?, ?debe comer un poeta? ?Alguien duda de que esto es trabajo?».
Remedios Zafra