Sinopsi La fe y la furia
El periodo de cinco años que siguió a la proclamación de la Segunda República Española, el régimen democrático inaugurado en abril de 1931, estuvo marcado por numerosos ataques físicos sobre las propiedades y los rituales públicos de la Iglesia católica española. Los ataques desde abajo, como el que acabamos de relatar, eran generalmente llevados a cabo por trabajadores rurales y urbanos profundamente frustrados por la incapacidad práctica de la República para hacer frente al amplio poder social, cultural, político y económico de la Iglesia. El 17-18 de julio de 1936, una rebelión militar de signo derechista que se proponía detener los cambios sociales y políticos inaugurados por la República dividió España geográficamente, provocando una fragmentación radical del poder en el territorio que permaneció bajo autoridad republicana. El golpe marcó el inicio de un conflicto que degeneraría en una guerra civil. Los protagonistas anticlericales, con una estructura de oportunidades políticas reconfigurada y jugando a su favor, participaron en una ola de iconoclastia y violencia contra el clero sin precedentes. Numerosos edificios religiosos y objetos litúrgicos fueron destruidos y casi 7.000 miembros del clero (tanto hombres como mujeres) fueron asesinados, la inmensa mayoría, durante los primeros seis meses de la contienda.