Sinopsi La victoria sangrienta 1939-1945
Tras una paciente labor de archivos que arranca en 1978, se han conseguido salvar hechos, testimonios y papeles privados, que en fechas posteriores no habría sido posible. Esta obra tiene una visión generalista, de totalidad sobre España entera, aunque el observatorio se sitúe en la alcazaba de Córdoba. Esta operación rescate del pasado dictatorial no sólo tiene como enemigos a los negacionistas y a la contra-memoria, sino también a todos los poderes fácticos, opuestos a la memoria y a la historia del franquismo, incluido el impacto funesto del «pacto de silencio». Entre unos y otros han bloqueado el conocimiento correcto, dejando campo libre para mitos y falacias.
En Europa sólo se conoce el «caso judío», pero existe, inexcusable, el «caso español», franquista. «Los crímenes del franquismo, la más grave criminalidad en serie que ha conocido la historia moderna de España, han quedado en la impunidad» (magistrado Ramón Sáez). Estas páginas mostrarán la barbarie que se ha querido ocultar. Sólo hace falta que el lector «quiera saber». Si es así, este libro no lo defraudará: desde los apresamientos masivos, las cárceles multitudinarias bajo la tortura y el hambre, la farsa de los consejos de guerra, la «justicia» militar inhumana, los fusilamientos masivos, los «paseos» y la «ley de fugas» en plena victoria, el «Auschwitz» carcelario franquista de 1941 (coincidente en fecha con el exterminio nazi), la actuación de la Iglesia como uno de los tres pilares del franquismo, la realidad de varios tipos de genocidio -«político, social, cultural, económico, físico, moral» (Lemkin, Axis Rule, II, Cap. IX, 1944)-, hasta la manipulación y represión de la infancia, el Auxilio Social de pan y catecismo, el trabajo esclavo y otras muchas formas de la «multi-represión». En este panorama complejísimo se sumerge esta obra, en pro del conocimiento libre y en pro del Memorial Democrático de España. Ante la injusta sangre derramada: «¿Para qué ha servido todo esto? ¿Qué hemos avanzado por matar a estas personas?» (Armengou, Las fosas del silencio).
Al final, desde la posición de un «romanticismo histórico», resuenan las palabras de las hermanas Orozco a sus compañeras de la cárcel de Ventas (Madrid), cuando salían hacia la muerte: «No lloréis; lo que tenéis que hacer es no olvidarnos».