Sinopsi Los filósofos ya no brindan con cicuta
Me ha emocionado y me ha regalado otros ángulos de visión, perspectivas que me ayudan a mirar de nuevo el mundo. Con este libro tengo esa sensación: que miro la realidad de nuevo y eso me parece impagable. Del mismo modo el lenguaje, el idioma, se retuerce, avanza intangible, se retrae como una oruga o despliega sus alas. De verdad, hacía tiempo que no leía un libro que me haya atravesado córneas y nervios con tanta intensidad. Aprendo, sufro y gozo con este libro. ¿Qué más se le puede pedir a la escritura? Un libro hermoso y necesario. (Eva Veiga.Premio de la AELG)