Sinopsi Santoral
Además de los santos oficiales que figuran en el Martirologio de la Iglesia, el autor ha querido ocuparse también de «las personas santas que he tratado y trato... A los santos oficiales (a algunos) los venero. A los santos de carne y hueso (a todos) les quiero; y al llegar su día les felicito, con lo que al contestarme -sin darse cuenta, claro- me mandan reliquias... Con tantos santos en mi vida, ¿cómo va a ser posible sentirme solo?».