Synopsis La paz de Utrecht y su herencia
Tras el fin de unas negociaciones en la que los embajadores de Felipe V hab¡an intentado emplear cierta agresividad, la posterior firma de los Tratados vino a suponer múltiples pérdidas territoriales, as¡ como compromisos y obligaciones de otra naturaleza que ahora hab¡a que asumir...
Con todo, y a través de la Paz de Utrecht, se consegu¡a por las potencias europeas, con la evidente excepción de Espa?a y Francia, el siempre deseado equilibrio, ya que Felipe V quedaba al frente de una Monarqu¡a ciertamente desmembrada, que limitaba sus posesiones a la pen¡nsula Ibérica y los territorios de ultramar en América y Asia. A pesar de ello, cuando se cerraba este dif¡cil episodio para la historia de Espa?a, la Monarqu¡a Católica segu¡a Sin Ponerse el Sol.