https://www.imosver.com/en/libros/los-ojos-de-la-mascara-83900100018390010001Los ojos de la máscara11.4A la edad en que la mayoría de los poetas decide vivir de sus hallazgos o piensan en retirarse a sus cuarteles de invierno, José Juan Tablada (México, 1871-1945) decidió quemar todas sus naves: se aprhttps://static.serlogal.com/imagenes_small/9788484/978848472381.jpgLibrosLibros/POESIASin stock temporalmenteRENACIMIENTO EDITORIAL000https://static.serlogal.com/imagenes_small/9788484/978848472381.jpg00104696751250.69788484723813Tablada, José JuanLibrosidioma_SpanishCformato_Tapa blanda o Bolsilloautor_Tablada, José Juansaga_POESIA
Artículo
Los ojos de la máscara
Tablada José Juan
RENACIMIENTO EDITORIAL
POESIA
Cookie Notice
We use cookies to ensure you get the best experience on our website.
Read cookie policy.
Gestionar preferencias de cookies
This type of cookie allows the user to browse a website, platform, or application and to use the different options or services that exist on it.
imosverlaravel_session
Description
This cookie is necessary for the website to function and cannot be disabled in our systems.
Duration
Sesión
Dependencies
Domain
imosver.com
OCT8NE
Description
This cookie is used for the proper functioning of the Oct8ne Chat to provide customer support service to the user.
These are those that enable the tracking and analysis of user behavior on our website. The information collected is used to measure user activity on the website and to create user browsing profiles.
_clsk
Description
It records statistical data about the visitor's behavior on the website. This is used for internal analysis by the website operator.
Duration
1 year
Dependencies
_clsk,MUID,_clck
Domain
logglytrackingsession
Description
Identifies and records the user session for analytical purposes.
Duration
Sesión
Dependencies
Domain
.imosver.com
GOOGLE_ANALYTICS
Description
Records a unique identifier that is used to generate statistical data about how the visitor uses the website.
Duration
1 year
Dependencies
Domain
.imosver.com
These are the ones that allow us to adapt the navigation on our website to your preferences (e.g., language, browser used, etc.).
_fbp
Description
Used by Facebook to offer a series of advertising products, such as real-time bids from third-party advertisers.
A la edad en que la mayoría de los poetas decide vivir de sus hallazgos o piensan en retirarse a sus cuarteles de invierno, José Juan Tablada (México, 1871-1945) decidió quemar todas sus naves: se aproximaba a los cincuenta años cuando publicó en Caracas Un día... (1919). Nada, o casi nada, de ese pequeño gran libro se encuentra endeudado con la retórica gastada del modernismo ni con el japonismo ornamental que atravesaban su obra anterior: la mañana, la tarde, el crepúsculo y la noche de Un día... están descritos en una secuencia de poemas sintéticos, donde seres humildes y minúsculos cobran vida en la fugacidad de un brochazo. Como suele ocurrir, el libro fue recibido con entusiasmo por los jóvenes y con desconfianza por sus contemporáneos, quienes se alarmaron ante las novedades gráficas y expresivas que les proponía el más joven de los poetas mexicanos, como lo definió para siempre Octavio Paz. Sin embargo, el poeta cívico al que parecía inquietarle el andar de las muchachas por la Quinta Avenida y la intromisión del automóvil en México asomaba tímidamente detrás de esos poemas. Y esa fue su grandeza mayor. Tablada entendió que si quería "dibujarlo todo" como su maestro Okusai, debía dejar de lado la grandilocuencia y el maximalismo expresivo para asumir un camino en apariencia más modesto, pero más efectivo: el de la observación de los detalles mínimos, el de la consagración del instante. Como el peruano José María Eguren, Tablada estaba poseído por una sensibilidad que le permitía darse el lujo de desvestir de retórica todo lo observado para volverlo a mirar con los ojos de la máscara. Leer a Tablada a más de medio siglo de su muerte sigue siendo una gratísima y necesaria sorpresa. O una perturbación semejante a la que experimentaron los soldados zapatistas cuando ingresaron a su casa en Coyoacán y se dieron con una biblioteca llena de libros orientales y un cuidado jardín japonés.