Synopsis SERMONES PARROQUIALES / 4
A pesar de la declarada intención «práctica» de sus sermones, Newman tiene claro que «el fin de la predicación no es convertir a la gente» sino que «el predicador cristiano, al emplear sus propias palabras, no puede pretender ser más que un Juan Bautista que prepara el camino del Evangelio». Y el poder del Evangelio para convencer y convertir está en «la Iglesia, los sacramentos, etc., y en la vida de las personas buenas».