Primeras páginas
Synopsis Antología poética
«Me apasiona su poesía y su actitud ante la vida. Ha legado a Latinoamérica los ideales de libertad, justicia y solidaridad. Benedetti no nos dejará nunca, siempre estarán sus poesías.»
Joan Manuel Serrat «De su mundo literario nos quedan los bellos poemas y relatos que escribió, reivindicando con amor esas vidas incrustadas en la monotonía de la rutina, de heroísmo discreto, que van puntualmente a la oficina.»
Mario Vargas Llosa «Él nos enseñó que la poesía no es inventarse un lenguaje raro al margen de la sociedad sino tratar de la manera más respetuosa posible el lenguaje de la tribu. La necesidad de una dimensión cívica y ética de las palabras me parece importante y ahí está la enseñanza de Mario Benedetti.»
Luis García Montero «Hay que leer una y otra vez su obra. Es lo mejor que podemos hacer.»
Ángeles González-Sinde «Esa combinación de tristeza e ironía, y de ingenuidad a veces rabiosa, que hay en sus versos, y en su vida, es la música que debe sonar de fondo.»
Juan Cruz «Los versos de Benedetti saben a calle y a corazón partido y por eso muchos de ellos han sido cantados.»
Joaquín Sabina «Un referente de la literatura contemporánea.»
El País «Un poeta de referencia, [...] un maestro: alguien cercano cuya poesía lo es todavía más.»
Elvira Sastre «Mi primer contacto con la poesía ha sido de la mano de Mario Benedetti. [...] Su influencia se puede ver en mi música y en mi forma de estar en el mundo.»
Ismael Serrano «Una vez que entra, se queda para siempre.»
Rozalén «Uno no es Mario Benedetti por casualidad: lo es por ser capaz de escribir poemas, relatos, en los que hay amor, compromiso, ideología, sensibilidad, [...] y hacer una épica de todo aquello que hacemos a diario.»
Benjamín Prado «Me fascinó su sensibilidad y generosidad a la hora de escribir a pecho descubierto.»
Vanesa Martín «Seguramente sea, junto con Neruda, el poeta más leído en español por muchas generaciones. La gente, a día de hoy, once años después de que nos dejara, sigue compartiendo sus poemas, que son diáfanos, sin barreras arquitectónicas, maravillosos. Bajó la poesía de los altares y se la entregó a la gente como si fuera el pan de cada día. Una poesía llena de calidad para todo el mundo, para ser degustada en cualquier momento, con una cotidianidad y una capacidad para contar exactamente lo que sentimos. [...] Son el arma que utilizamos para entendernos. Benedetti forma parte de nuestra memoria sentimental a un nivel que difícilmente se puede expresar.»
Marwa