Synopsis áSólo eran sombras
"En los periódicos, en las revistas, en las editoriales solemos estar siempre más atentos al eco de los vivos que a la voz de los muertos. Verdaderamente clásico es aquel a quien ya no le quedan amigos en los periódicos ni en las editoriales. Un clásico sólo entra en las rotativas o en prensas, si entra, en uno de estos tres casos extremos: cuando se muere (lo que explica la media docena de necrológicas que se incluyen aquí), cuando se cumplen cien años de su nacimiento o muerte (particular éste que sólo rige para unos cuantos, para Cervantes, por ejemplo, pero no para Plutarco) y, por último, cuando alguien ponen en el empeño la pasión necesaria, una pasión impertinente a lo Stendhal".
Característica común de buena parte de los escritores sobre los que se habla en este libro es la soledad en la que escribieron su obra. De ahí que el autor termine su prólogo con estas significativas palabras: "Nosotros, los solitarios, ha sido un lema de todos estos años que podría completarse con este otro, sentimental e irrealizable: solitarios del mundo entero, uníos".