Synopsis Monseñor Romero
Romero había nacido en Ciudad Barrios, población situada en el «Oriente» salvadoreño, el año 1917. Como sacerdote y obispo jamás soñó con ser un héroe; sin embargo, su alto sentido de la responsabilidad le obligó a reaccionar ante la sangre derramada y luchar en favor de la dignificación de los más pobres de su país.
El rostro amable de Romero, esculpido en piedra entre Dietrich Bonhoeffer y Martin Luther King en el frontispicio de la catedral de Westmister, junto a los «nuevos mártires» del siglo XX, invita a mantener la esperanza contra toda desesperanza.