Sinopse TE LO TENÍA QUE CONTAR
«Me di cuenta de que en la vida hay cumbres desde las que se puede uno asomar a ella y entenderla un poco mejor. Entonces pensé que cuando se entiende mejor la vida porque uno se asoma a una de esas cumbres como son la muerte de un amigo, la muerte de un padre, el nacimiento de una hija o la discapacidad de un hijo es justo contárselo a alguien; que no se quede dentro del espíritu para que ese alguien que nos escuche o nos mire —nos lea—, si está disponible y urgido de recibir alguna comunicación verdaderamente de sustancia, pueda beneficiarse de ella para seguir siendo persona. Y también porque quien lo cuenta, por el hecho de ponerse a ordenar lo que quiere decir a otro sobre eso que ha descubierto en su propia vida al asomarse desde una de esas cumbres que digo, entiende mejor lo que ha vivido y lo hace suyo.
Te lo tenía que contar».