Sinopse Historia de un brazo
Esta novela corta nos regala una bonita enseñanza de orfebrería narrativa. Un solo brazuelo, apenas entrevisto, es capaz de poner en solfa el tejido de la realidad. Se trata de una especie de maniobra posmoderna, muy libre y deliciosa, de trazo firme y amenidad inagotable, con cuentos dentro del cuento, saltos cronológicos, y la familia como teatro de todas las disfunciones. Al final, no queda claro si Sumalavia escribe seriamente una comedia o si nos cuenta, sonriente, un drama; y, además, no importa, pues se contará para siempre como una de las pesadillas más felices de nuestra biblioteca.
Eloy Tizón