Sinopse Hola, Melón
Hola, Melón es tanto un mosaico emocional como un apunte de partitura de la polifónica naturaleza del barrio madrileño de Lavapies. El Mercurio, su periódico libertario, se la explica así: Aunque dudamos de que lo entiendan, el alma de este barrio es lo que hace fresco algunas mañanas, cuando sales recién duchado a la calle y te estremece esa nitidez en las esquinas alerta. Aunque no nos van a hacer caso, el alma de este barrio ni se sitia ni se cachea. Aquí, cuando hace calor, lo hace de cojones; cuando hace frío, caen los viejos como pajaritos. Si hay boda, se celebra; si hay entierro, también: la vida sigue, la cerveza se mea y, de vez en cuando, cae una gamba. Solo le reconocemos al estado la Nochevieja, el alcantarillado y la Operación Retorno. Sólo le reconocemos a Dios algunas mañas. ¿Que suena una sirena? Pues bomberos, ambulancia o policía. ¿Que suena una tambora? Pues senegaleses, okupas o el corazón de la María, que está enamorada de Seve hasta las cachas. Los camareros, discretos; los borrachos, solventes; las mujeres, guapas; y los amigos, a muerte.