Sinopse La cata de vinos
En el apasionante mundo de la degustación hablamos de rubíes y granates, de oro y nácar, de amatista y fuego. Comparamos el perfume de los vinos con la violeta, el jazmín, el azahar o la rosa -a veces marchita, cuando un tinto demasiado viejo se desvanece como una flor-, con la fresca manzana y el limón. Disfrutamos con los olores y con las sensaciones del paladar: a veces finas como la seda cuando se cata un vino blanco, o densas como el terciopelo cuando se degusta un buen vino tinto.
Esta es, pues, una obra informativa, pero también lúdica, destinada a los amantes del vino, de los placeres de la bebida administrada con mesura y en buena compañía. Porque saber catar los vinos, como saber elegir la comida, es una vía de disfrute, de buen gusto y de inteligencia.