Primeras páginas
Sinopse La muerte como efecto secundario
Cuando se publicó por primera vez en 1997, esta novela obtuvo el Premio Ciudad de Buenos Aires y el Premio Sigfrido Radaelli otorgado por el Club de los Trece. Sin dulcificaciones, la historia se centra, por una parte, en la relación de Ernesto Kollody, con su examante a la que escribe un conjunto de cartas que estructuran la narración; y por otra, en la dependencia hacia su padre con quien mantiene un vínculo de amo-esclavo: un viejo sin escrúpulos que ruega a su hijo que lo salve de su destino. En ese contexto, las Casas de Recuperación, forma políticamente correcta de referirse a los asilos, donde se recluye obligatoriamente a los ancianos enfermos, son un lugar opaco, restringido, silenciado. Esta novela, escrita tantos años antes, anticipó la salvaje actualidad de muchas residencias de ancianos, privatizadas y mal gestionadas. Ninguna fantasía, nada más que una contemplación sin adornos de lo que podría ser nuestro futuro si no hacemos nada para evitarlo.