Sinopse Morgana en Duino
En el Castillo de Duino recibió Rilke de la boca del ángel el primer verso de las Eleg¡as. Es all¡ donde, tal vez, nos espera Morgana que es y no es, que está y no está en la niebla, ah¡, en el horizonte, justo donde el mar se confunde con el cielo.
Porque la muerte de los fantasmas es extra?a, especialmente la de los fantasmas que nosotros mismos hemos sido.