Sinopse TODA LA LUZ, TODA LA SANGRE
o José Emilio Pacheco, y la excelencia y proyección de su obra le han dado ya la condición de los clásicos. Desde el verso cincelado con maestría de sus primeras entregas hasta la "prosa rota" de sus últimos poemas, son signos de su escritura el fervor humanista y el compromiso con su tiempo, la conjunción de cubanidad y universalismo, la transparencia y la musicalidad, el suave humor y la melancolía, la ironía serena y el intimismo trascendente. Como ha escrito Jorge Luis Arcos, la poesía de Retamar "quedará como uno de los testimonios más lúcidos, más conmovedores de nuestra época".