Sinopse TRES SEGUNDOS ES UNA ETERNIDAD
Vives, por su parte, consciente de que no pueden coexistir con Bermúdez en la fuerza, arma una celada para destronarlo; juega a todo o nada y no puede saber, en realidad, si ha logrado ganar.
Como en un juego de espejos, como en una partida de ajedrez de dos viejos conocidos, ambos enemigos se miden todo el tiempo, prevén la jugada del otro, arman una historia que no suelta al lector, que es irrespirable.
Poblada de personajes secundarios atractivos, Tres segundos es una eternidad puede ser leída como una novela cortesana, donde cada personaje, cada locación, cada nombre tiene su correlato en otro real, existente. Se trata, en definitiva, de un roman à clef en la que el lector también puede decidir la suerte de la trama.