Primeras páginas
Sinopse COMO EL BOSQUE EN LA NOCHE
Fue a la sombra de sus hayedos donde Orson Welles rodó escenas muy significativas de Campanadas a Medianoche, y también donde Merimée arraigó las peripecias de su Carmen, la gitana de Etxalar.
La novela comienza precisamente con la llegada de Welles al pueblo, en 1964, a la que seguirá la de un escritor muy cosmopolita fascinado por el aura de aquella mujer fatal. Las hermanas Echegaray tienen un poco de todo eso. Son descendientes de una bruja particularmente temible -Laverna la Bella-, viven retiradas en una casona cuyo nombre rinde un homenaje a la de Patricia Highsmith -Belle Ombre-, y, ciertamente, su existencia es un tormento atemperado por su devoción hacia Luis Mariano, el Rey de la Opereta. Nines, la menor de las hermanas, mata accidentalmente a un inocente. Cree haberlo hecho sin testigos. Pero, al poco, recibe una carta de chantaje. Lejos de arredrarse, Juana, la primogénita, la que ha heredado la marca de las brujas, implementa una estrategia criminal. Todo se complica cuando Nines sucumbe a la seducción del escritor, y aun más cuando este ve en ella una encarnación de Mari, la Señora del Abismo.
Hablamos de la España de los '60 y de un territorio donde se cruzan el fervor identitario y el pleonasmo del nacional-catolicismo. Garrincha, el último superviviente del maquis local, guarda los secretos de todos pero no revelará el suyo hasta el final. El terror se ha adueñado de la comarca, una oscura maldición levanta de sus tumbas a los hilbitzak -los muertos vivientes-. El bosque en la noche abre un territorio mágico en el que las criaturas de Akerbeltz acechan y solo las almas errantes se atreven a aventurarse.